De las cosas bellas y la mente enferma
En el maravilloso mundo de la mente enferma los desajustes están al orden del día, de la hora, del minuto. La mente enferma y además maravillosamente retorcida o…. que es lo contrario de maravilloso? en fin, no me voy a retorcer mucho más y voy a ser clara como un vaso de cerveza y gaseosa.
Ayer me llama una amiga, desde un sitio muy lejano, para decirme que alguien cercano a ella ha muerto. Alguien que había firmado desde hace tiempo su sentencia de muerte, porque la vida, la mente enferma, las drogas y el alcohol todos juntos y a la vez, son nefastos compañeros de viaje. Luego, junto con todo esto, está esa curiosa forma de ver la vida como algo alegórico, seleccionando las cosas bellas, olvidando las feas, las horribles, las dolorosas.
Yo y mente enferma, pero medicada sin elección, escogimos hace tiempo el camino simple. Optamos por no construir preciosos castillos, reconstruir este piso de protección oficial que tocó en concurso.
Así consigo que la cuerda floja está un poco menos floja
y las tuercas un poco más apretadas. Retuerzo menos mi mente para parecer distinta, me rodeo de cosas menos bellas y brillantes, quizás disfrute de otra forma de la vida; esa es mi elección y así no temo que me arrastre el torrente de la autodestrucción. Para los que eligen el otro camino, soy un ser odiable, y yo, a mi manera, también les odio, porque me pasan por la cara sus fatuas conquistas y eso me produce envidia, una envidia que engendra ese odio.
Yo distribuyo la intensidad de mi vida, ellas y ellos se la comen a bocados hasta que un día, trágica y tristemente acaban la partida. Incluso ese final les parece bello, incluso otros a sus alrededor que entienden poco de esto, acaban aplaudiendo: “era grande”, dicen. Y ellos, que han vivido de esos aplausos, ahora ya no son.
Yo aquí sigo, permanezco, con mi pequeña vida, manteniéndola, cuidándola como a una flor ; me quedo sin aplausos y sin largas noches hermosas, sin preciosos delirios, aquí, plantada como una flor. Y espero que alguien, enfermo o no, me de una de las cosas bellas que más deseo, el regalo de su entendimiento.


Marzo 11th, 2008 at 7:11 pm
Hola Ali
Creo que hace mucho me deje de plantear respuestas y cada vez creo más en las preguntas:
¿Qué es la normalidad?
¿Qué es lo que mide el éxito o el fracaso?
¿Quien está enfermo? ¿Cuál es la medida del dolor?
¿Existe la realidad o somos nosotros los que soñamos con con algo nebuloso a lo que llamamos real?
Hoy decía hablando de esto y de lo otro, de la vida, en fin:
“Noche oscura pero con algunas estrellas”
Un abrazo
Junio 11th, 2008 at 11:32 pm
bueno pienso que esta expocicion que ha
impactado a la gente (se que ha pasado mucho pero bueno)
y alo mejor a la gente en general sintio cosas al ver estos cuerpos
a mi me parecio una expocicion innobadora y hermosa
ademas que educa. O es asco lo qe genera si no
un -¡Oh que afortunada soy al ver esto!-