Economía y domótica para un futuro muy cercano

Para un enfermo, para un enfermo crónico y ya especialmente para un enfermo crónico que está constantemente bajo de energía, viajar se puede convertir en algo así como un placer amargo. Para un enfermo con pequeños problemas de memoria se convierte en una tarea un poco más difícil la de escribir algunas de las sensaciones de estos viajes. Sobre todo cuando no hay portátil a mano donde dejar pequeños recuerdos y escribir en tinta sobre una libreta se convierte en una tarea que da un poco de pereza si luego se piensa que hay que volver a rescribirlo todo en el sistema teclil. Lo ideal, y fue una cosa que pensé antes de empezar este viaje, sería llevarse una especie de teclado, poco pesado, de los que conozco su existencia, y por otro lado una especie de pantalla liviana, que simplemente sirviera para escribir y ver texto. Y si hay pasta lo ideal sería un portátil que no pesase una migaja, pero como en este mundo hay otros mundos y a mi me ha tocado vivir en el de los pobres, me temo que tendré que apañármelas para la próxima. Mi idea es encontrar algo parecido a lo que decía, que sería algo así como una minipantalla plana (que pese poco, eso siempre) más grande que una palm y que una blackberry de esas y luego el teclado enrollable. Yo creo que debe de existir algo parecido o si no dentro de poco existirá y para todos los públicos a un precio de esos que se llaman “recomendado”, así podremos descargarnos cosas de internet o de cualquier carpeta del ordenador, y bajárnosla a esa pantalla que podremos llevar a cualquier parte, a la cocina, al baño…al bar de abajo y hasta la Cruz del Gorbea si nos dura la batería. Si alguien lee esto y conoce algo parecido, que llame, papa.

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