sagrada-family1.jpg Esta vez he ido sola a Barcelona. Este tipo de «atrevimientos», el de ir sola, me vienen bien porque hace que tenga que mover más mis neuronas. Desenvolverme sola, desde coger el avión a hablar con gente diferente; y el hecho de estar obligatoriamente sola conmigo misma. Luego mi consulta con el médico y por último, los paseos.
El primer día llegué y mi primera buena impresión es que me han puesto un montón de ascensores en el metro  y ya no tengo que dejarme mil kilocalorías subiendo las maletas por esas escalerazas. Además me bajé en plena Sagrada Familia, subidón stendheliano y allí estaba M. esperando. A M. le conocía un poco, había estado unos días en casa a través de unos amigos y ya me había invitado a ir a su casa. A mi personalmente me gusta que vengan los amigos a estar unos días en casa, no sé si lo he dicho ya; amigos o amigos de amigos, no importa siempre que sean buena gente, que siempre lo son.
Marcos es genial porque atiende a la gente que va  su casa y además le gusta hablar, digo dialogar y es buen receptor. Le gusta la música , colecciona arte, le gustan sus amigos, no es snob ni elitista, no va de guay  y es muy detallista. Además sabe cocinar.
Y por último, sabe de ordenadores (jiji) y tiene una discográfica con un par de amigos.

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *